Capítulo 4. Los conejitos.

Nuestros “héroes” se disponen a seguir el camino cuando a Petunio le rugieron las tripas y gracias a esto recuerdan que no han comido y lo necesitan urgentemente. Goyofredo, como líder, saca una cacerola y se presenta como chef para cocinar, cosa que le parece bien al resto del grupo. Hicieron su comida, bla bla bla. Tras comer, levantan el campamento y echan a suerte el sendero que elegirán con una partida de minecraft. No, es broma, simplemente Pitoclesio saca una moneda de plata y decide cara, el bosque “mal rollero”; cruz, el bosque alegre. Todos, expectantes, observan como la moneda gira en el aire hasta que cae y sale cruz. Empiezan a levantar el campamento mientras se oye a Leopolda decir:

– Muy profesional dejar en manos del destino a elección de una moneda, menos mal que no nos pagan.

Empiezan a seguir el camino del bosque florecido. Entre las ramas se puede ver algún que otro animal. Curiosamente, se nota un silencio desconcertante que no encaja con lo que ven nuestros “héroes”, el cual no perciben por su falta de atención.

Caminan y caminan sin divisar un final. Petunio, ante esta situación, decide trepar a un árbol y así examinar el terreno que les rodea, pero cuando se haya en la cima recibe un “pedrolo” en la cabeza y cae al suelo desplomado.

En ese momento, los conejitos que andaban correteando entre los árboles, empiezan a deformarse haciéndose más grandes, permitiéndose caminar a dos patas. Se les alargan las uñas y crecen sus colmillos, de los cuales gotea un líquido verde, quizás veneno.

El primer conejo se abalanza contra nuestros héroes y Leopolda, avispada, arremete contra él clavándole su cuerno blanco como la nieve en el centro de su corazón, que atraviesa por su espalda dejando la punta manchada de sangre.

Al resto de conejos, llenos de ira por la muerte de su compañero, se les encienden los ojos y empiezan a abalanzarse contra nuestros héroes. Su primer encuentro es contra Goyofredo que recibe un zarpazo y sale despedido tres metros atrás con un arañazo que le recorre el tórax. Goyofredo, con la conmoción del golpe y ayudado por sus problemas, corre con los brazos en alto sin sentido y empuñando en su mano derecha la espada contra su objetivo, sorprendentemente, le clava la espada entre ceja y ceja al conejo, que se desploma en el suelo. Goyofredo saca el arma del cráneo del pobre animal y la envaina. Dicha herida en el animal, crea una fuente que expulsa sangre generando un escenario más que macabro con un toque kawaii causado por el resto del entorno más alejado.

La batalla continúa y parecen salir aún más conejos asesinos de los matorrales. Cuando todo está perdido, de entre los árboles cae una lluvia de “pedrolos” que se dirigen hacia el escenario del enfrentamiento. ¿Quién puede estar provocando esto, un cazador o un gnomo?

Capítulo 3. El enfrentamiento

Pitoclesio es el primero en salir del estado de trance en el que se encontraba el grupo, y entre susurros, comenta que si se adentran quizás encuentren respuestas sobre los últimos acontecimientos extraños que están sucediendo en el bosque.

El resto del grupo al escuchar las palabras de Pitoclesio salen del trance y siguiendo el consejo de su compañero, deciden adentrarse en esa zona del bosque que tan mal augurio les provoca.

Dan sus primeros pasos y, segundos después, aparecen ante ellos una especie de esqueletos que aún mantienen trozos de carne con larvas (probablemente las encargadas de que haya más hueso que carne) y alguna que otra telaraña en las hendiduras de sus ojos.  

Pitoclesio en estos momentos se arrepiente de haber abandonado el poder de la luz, Leopolda no se le ocurre nada mejor que aportar uno de sus macabros comentarios:

– ¡Oh! que bien, nos traen huesos para jugar como perritos…

Petunio se transforma en una petunia gigante y comienza a descomponer a los esqueletos con sus grandes raíces. La pelea está siendo ardua y no parece tener fin, sobre todo si tenemos en cuenta que los esqueletos volvían a recomponerse recogiendo sus propios huesos. Goyofredo, entre todo este caos, andaba haciendo cosas de las suyas (oliendo flores marchitas). Se da cuenta de la situación, saca un saco y empieza a meter los huesos que quedan por el suelo como si de una recogida de amapolas se tratara,cosa que va amenizando el enfrentamiento. Cuando ya solo quedaba un esqueleto escuchan algo salir corriendo a lo lejos. Petunio, sin miramientos, alarga una de sus raíces y consigue atraparlo. Al atraparlo y ver su rostro sabe perfectamente por su aspecto que no es el causante principal de lo que está sucediendo en el bosque, sino que es posible que sea un simple aprendiz de nigromante que solo recibe órdenes de algún superior, pero tal vez podrían sacarle algún que otro secreto. De este modo, decide interrogarle al son de un estrangulamiento cada vez más potente, el aprendiz, con voz agravada por el estrangulamiento, pronuncia las siguientes palabras:

-Esto acaba de comenzar, no sabéis lo que os espera y no sois nada contra el gran Cleofás líder de la orden los oradores de la luz.

Acto seguido, Petunio lo desmiembra dejando su cuerpo frío y grisáceo en el suelo. El grupo, tras coger aliento después de la batalla y descansar un poco, continúan su camino adentrándose aun más en el bosque. Cuanto más avanzan, más perdidos creen estar, pero su suerte o infortunio les cae del cielo. De repente se encuentran ante una bifurcación de dos caminos, uno tétrico con árboles muertos y sin rastro de alma viviente. El otro camino, lleno de árboles florecidos, conejitos saltando y un gran arcoíris que llega hasta donde la vista no puede alcanzar. ¿Qué camino elegirán nuestros héroes, el camino de árboles muertos o el de árboles florecidos?

Capítulo 2: Petunio.

El ser con forma humanoide empieza a acercarse lentamente mientras nuestro grupo se coloca en posición defensiva. La hoguera empieza a alumbrar lentamente al ser según avanza. Cuando solo queda por ser vista su cara se le escucha pronunciar unas palabras con un tono un tanto afeminado:

– Vengo en busca de respuestas. Creedme, no soy una amenaza y permitid que me acerque a vosotros.

El grupo cuchichea y debate durante unos segundos si aceptar la propuesta. Finalmente, deciden dejar al extraño acercarse a ellos. Cuando este se acerca a la hoguera deja ver su alta figura de dos metros, además de su cuerpo flaco, posiblemente debido a la alimentación basada en las setas del bosque. Cuando su cara aún se encontraba bajo la sombra dijo:

– Soy el druida Petunio, último de mi orden, las Petunias, protector de este bosque. Llevo varias semanas viendo como este se marchita poco a poco y he llegado a la conclusión de que alguien está causando esto. Quiero averiguar que es y, para ello, me sería muy útil vuestra ayuda.

Goyofredo, por muy especial que sea, comprende que uno de los objetivos por los que ha sido reunido en estos paramos es descubrir el por qué de esto y sin dudar acepta la propuesta del druida. Mientras levantan el campamento, Petunio hace saber al resto del grupo que adentrándose más en el bosque por el norte empezarán a ver los primeros indicios de putrefacción. De este modo, según van terminando de recoger el campamento, se ponen en marcha hacia el norte del bosque.

Cuando ya se encuentran a mitad de camino, avistan un cuerpo putrefacto con símbolos a su alrededor. Pitoclesio, que no es muy hablador, sugiere que cuando estudiaba necromancia había visto esos mismos símbolos, pero ya no recuerda el significado de estos. El grupo decide por el momento ignorarlos y continuar de forma más cautelosa su camino.

Pasado un trecho no muy largo, se encuentran ante una zona deforestada y desolada de cual sale un olor putrefacto. Este lugar, ya que es una especie de agujero entre todos los arboles, se encuentra iluminado por la luz de la luna. Se escuchan unos sonidos desgarradores, que parecen un intento de palabras inteligibles que inspiran de todo menos confianza. El grupo se queda prácticamente hipnotizado escuchando estos sonidos sin atreverse ninguno de ellos a dar un paso hacia adelante. Pitoclesio siente como se le eriza el poco pelo que le queda en la nuca. Nota indicios de magia oscura que parecen salir de ese agujero en el bosque, algo parecido a lo que ha notado instantes antes con el cuerpo putrefacto.

Que harán, ¿adentrarse en esta zona extraña o rodearla y seguir con su camino?

Capítulo 1 : La reunión.

Un día como otro cualquiera, en las tierras de Clemonford, concretamente en el bosque Arconte, se habían reunido, tras haberse perdido por causas del destino, un grupo un tanto especial, o también podríamos decir un grupo de parguelas del futuro, ante una hoguera bastante cutre con el fin de combatir contra la religión corrupta que inunda esta época medieval fantástica a la que llaman presente. Este grupo tan peculiar está formado por tres integrantes. Tienen por líder un caballero con parálisis cerebral, síndrome de asperger y esquizofrenia avanzada causada por las drogas, esto… quiero decir por los polvos de la sabiduría, su nombre es Goyofredo que en un futuro no muy lejano aunque desconocido para él guiará a su grupo hacia las batallas más épicas conocidas hasta entonces en Clemonford contra esta religión. El segundo integrante y mano derecha de Goyofredo es un sacerdote probablemente deficiente mental y autista, además de desertor llamado Pitoclesio quién, tras haber desertado y perder los poderes de la luz, se aficionó a las artes oscuras convirtiéndose en un orador de la oscuridad, también llamada necromancia. Si os preguntáis la causa de su deserción fue la corrupción interna que sufre la religión. El último integrante, o almenos de momento, de este cuanto menos curioso grupo es una ponicornio alada un tanto cínica que va dejando un rastro de heces de los colores que forman el arcoiris a su paso cuyo nombre es Leopolda.

Aclarado todo esto podemos continuar con la historia. Como iba diciendo: Este grupo de “héroes” se han reunido junto a una hoguera, Goyofredo empieza la conversación dispuesto debatir cual será su primer paso:

-Awaqabla ba la bot caca aiaña na iaba aba aela…

Dado que es un poco complicado comprender a Goyofredo por causa de sus pequeños problemillas, yo, que lo conozco desde hace mucho tiempo y sé que entenderle no es tarea fácil, tanto para mí, como incluso para sus compañeros, voy hacer uso del traductor mágico Tombow que nos traducirá al cristiano sus palabras para amenizar esta historia y no quedarnos estancados en la introducción. Prosigo:

-Deberíamos explorar el interior del bosque para comprender el por qué hemos sido reunidos en estas tierras (…).

Mientras se debaten varias ideas, unas más interesantes que otras, la noche empieza a caer en el bosque de Clemonford produciéndose una oscuridad absoluta donde el único atisbo de luz es el producido por la pequeña hoguera. A lo largo de esta conversación, nuestros protagonistas serán interrumpidos por unos ruidos que provenientes de un arbusto cercano, de él surgirá una sombra con forma humanoide bastante alta y esbelta ¿quién podría ser? Pues bien, vosotros decidís: ¿será un elfo o un druida?

Introducción a mi blog:

Hola a todos, me llamo Ramón González Carranza y en este primer post os explicaré gustosamente el futuro contenido y de que tratará este blog con una breve explicación. Esta la dividiremos en tres partes: funcionamiento del blog, contenido de éste y sinopsis de lo que éste tratará. Sin más dilaciones, comencemos:

Funcionamiento: Será un blog donde se posteará cada tres días de forma continuada, donde el público podrá tomar decisiones sobre lo que irá pasando, con votaciones a través de comentarios, saliendo como opción elegida la más votada y publicada en el siguiente post, es decir, si hay tres lectores que deciden una cosa y uno que decide otra en el siguiente post saldrá la opción elegida por los tres lectores.

Contenido del blog: Supongo que esto es lo que más os interesa. Pues bien, tratará sobre una historia de fantasía con un toque de rolplay, es decir, como ya se ha dicho antes, el lector elegirá el camino de los protagonistas y el desarrollo de la historia.

Sinopsis de la historia: El título de esta historia es Legends of Goyofredo, donde un paladín con características un tanto peculiares llamado Goyofredo junto a sus compañeros tendrán una gran cantidad y variedad de aventuras que deberán ir superando para descubrir por qué han sido reunidos y cuál es su objetivo final. Para ello estáis aquí vosotros, los lectores.

Espero que os haya ayudado a entender con esta breve introducción en que se basará este blog. Si es así, habré logrado mi primer propósito y el segundo es conseguir que os enfrasquéis en esta aventura y la podáis disfrutar al máximo o al menos tanto como yo haciéndola, que eso es lo más importante de todo. En tres días tendréis la primera parte de esta historia en formato de rolplay: Legends of Goyofredo.